Nombre: Galileo
Sexo: macho
Raza: mestizo
Edad: 4 años
Peso: 25 kg.
Color: canela
(Se entrega con pasaporte, chip y esterilizado)
La Unión Europea prohíbe de forma efectiva, tras 10 años de espera, la venta de de productos cosméticos en cuya producción se haya experimentado con animales. El avance es enorme, sin embargo las lagunas son del mismo tamaño, ya que no tiene efectos retroactivos. La trampa está en que esos mismos ingredientes también se utilizan en productos médicos e industriales, y por tanto podrán seguir siendo usados en cosméticos, ya que aunque hayan sido probados en animales, lo han hecho siguiendo otras legislaciones.
Parece más una medida de cara a la galería para tranquilizar conciencias y apaciguar las presiones de los parlamentarios animalistas, que una medida efectiva que vaya a tener consecuencias inmediatas en el bienestar animal. En definitiva, la norma puede quedar vacía de contenido en pocos meses. Por otro lado, su impacto no se ha hecho esperar en los lobbys empresariales de cosméticos, que rapidamente han puesto en marcha su máquina mediática para criticar la decisión y empezar a inocular la idea de la enorme pérdida en puestos de trabajo, en competitividad y en inversión, que traerá consigo la prohibición.
Nuevo revés a la protección animal. En apariencia una asociación ejemplar, financiada con la aportación de más 900 socios y apoyo público. En realidad, una organización corrompida cuya presidenta y empleados malversaban los fondos de los socios para su lucro personal, mientras se deshacían de miles animales de forma cruel, haciéndoles sufrir hasta la muerte con la inyección de pequeñas dosis de Dolethal y T-61 que alargaban la agonía. Seis testigos, pruebas documentales y reportajes fotográficos constituyen la base de la acusación.
Raza: pastor alemán
Edad: 4 años
Peso: 25 kg.
Color: canela y negro
(Se entrega con pasaporte, chip y esterilizada)
Aunque sigue sin conocerse en qué momento el perro moderno aparece como especie desligada del lobo, este hallazgo permite confirmar que al menos hace 33.000 años el perro ya estaba extendido. Se tiene por seguro que el perro aparece mucho antes del surgimiento de la agricultura y de la vida sedentaria humana, y esta investigación confirma con seguridad que el ADN del fósil localizado tiene más relación con el perro actual que con el lobo.